Recuperar la residencia permanente cuando se ha estado fuera de Canadá por más tiempo del permitido es una posibilidad pero no un derecho.

Por: Claudia Placio

claudiap@filici.com

Claudia Palacio, es una consultora especialista certificada en Inmigración Canadá. Palacio, nos mantendrá informados en Canadá en las Américas sobre los últimos cambios, leyes e inquietudes en el tema de inmigración. Si usted desea comunicarse con la asesora lo puedes hacer al siguiente correo: claudiap@filici.com

 

Toronto, marzo 27 de 2018.- Son muchas las consideraciones que hay que tener en cuenta cuando se trata de presentar una solicitud de extensión de tarjeta de residencia permanente cuando no se han cumplido con los tiempos requeridos por ley (2 años en un periodo de 5), no simplemente el presentar como argumento que se tuvo que regresar a país de origen para encargarse de un familiar que no podía valerse por sí solo.

Es cierto que no hay ningún vínculo más fuerte que el de familia y cuando alguien de la familia nos necesita la reacción natural es la de salir corriendo a ayudar en lo que se pueda y se necesite. Desafortunadamente cuando se trata de cumplir con los requisitos de la ley hay condiciones que se deben cumplir.

Es muy frecuente oír que una familia regreso a su país de origen a atender a un familiar que estaba enfermo y debió permanecer por fuera de Canadá más del tiempo permitido por ley para conservar la residencia. En algunos casos, si se puede probar que existieron circunstancias excepcionales, la residencia se puede recuperar. Pero cuales son consideradas circunstancias excepcionales?

Circunstancias excepcionales son por ejemplo cuando la madre (llamémosla María) de un residente permanente de Canadá (llamémoslo Pedro) se cae y se fractura la cadera quedando imposibilitada para valerse por sí sola. Debido a la edad de María (88 años) la recuperación de la cirugía es larga y complicada. Siendo Pedro único hijo no hay nadie más que pueda hacerse cargo de María. Pedro empaca su maleta y regresa a Bolivia a cuidar a su madre. María queda postrada en una cama por 4 años y finalmente fallece. Cinco meses después de la muerte de su madre, Pedro solicita que le den un documento de viaje del residente permanente para regresar a Canadá y reanudar su vida en Canadá. El tiene como probar que era el único que podría hacerse cargo de su madre y que habiendo fallecido ella se tomó únicamente el tiempo necesario para dejar arreglada la parte legal de la muerte de su madre para solicitar que le fuera extendida su residencia permanente.

En un caso como éste las posibilidades de que a Pedro le den el permiso de viaje para regresar a Canadá y renovar su tarjeta de residencia son bastante altas. Las circunstancias que lo llevaron fuera de Canadá eran apremiantes y no había nadie más que pudiera tomar la responsabilidad por él. Adicionalmente decidió retornar a Canadá en el primer momento posible.

Pero las cosas serían muy distintas si Pedro tuviera 2 hermanos (Juan y Marta) viviendo en Bolivia. Sería de esperar que Juan o Marta fueran los primeros en responder ante una crisis de su madre y que estando ellos cerca fueran los que se hicieran cargo permanente de su madre; de tal manera que no habría razón alguna para que Pedro tuviera que abandonar completamente su vida en Canadá. Pero vamos a suponer que Juan y Marta por cualquiera que haya sido la razón no se hicieron cargo de su madre. Pedro tendría que probar que sus dos hermanos se rehusaron o que no pudieron cuidar a María por alguna razón de fuerza mayor (enfermedad, cárcel o completa falta de afinidad familiar). La respuesta de “ellos no quisieron” no es una razón para Inmigración Canadá.

Supongamos ahora que Pedro es casado con Helena con quien tiene dos hijos Andrés y Sara. Toda la familia regreso a Bolivia por la enfermedad de María. Pedro se fue a vivir a una población pequeña donde vivía su mamá mientras Helena y sus dos hijos se quedaron viviendo en La Paz. El hecho de que el núcleo familiar se haya “separado” es una indicación más de que no era necesario que toda la familia se fuera de Canadá. Hubiera sido suficiente con que Pedro fuera a cuidar a su madre y la familia alternara los viajes para visitarse. A menos de que Pedro pueda probar que era imposible que sus hijos estudiaran en la población donde vivía su madre y que era imposible trasladarla a ella a La Paz.

Para hacer más grafico el caso, supongamos que María (la madre de Pedro) tenía solo 65 años y se recuperó completamente en el 2016. Solo ahora en el 2018 Pedro, Helena, Andrés y Sara deciden regresar a Canadá. Qué razón de fuerza mayor se podría argumentar para demostrarle a Canadá que se hizo todo lo que estaba en la manos de la familia para mantener su residencia pero que por razones de fuerza mayor no pudieron estar en Canadá el tiempo requerido?

Cuando se pueden demostrar las causas de fuerza mayor, vale la pena “pelear” la residencia. Cuando no se puede, la opción que queda es solicitar la residencia nuevamente si se califica bajo alguno de los programas que se encuentran vigentes.

Obtener la residencia permanente no es fácil, así que la recomendación para quienes están próximos a salir de Canadá por un tiempo indeterminado es que de ser posible soliciten la ciudadanía antes de irse; de no cumplir con los requisitos de ciudadanía aun, tratar de viajar a Canadá por lo menos por temporadas para acumular el tiempo requerido, y de no ser posible, hacer la solicitud del documento de viaje del residente en el primer momento posible después de haberse superado la situación excepcional que los llevo fuera de Canadá.

Claudia Palacio., RCIC

ICCRC R 416911

*Claudia Palacio es Consultora de Inmigración Certificada y colaboradora de Canadá en las Américas. Pueden dirigir sus preguntas a: claudiap@filici.com

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