Vilma C. Filici es la presidenta de Filici Immigration Services Inc. y además es la presidenta nacional del Congreso Hispano Canadiense. Ella, escribe habitualmente una columna en el Diario el Popular de Toronto Canadá y allí habla sobre éste importante tema de inmigración y debido a su trascendencia me pareció muy importante publicarlo.
Vilma C. Filici habla sobre el tema: Una pregunta que he estado recibiendo con frecuencia recientemente, y que es de mucha importancia para las personas que han obtenido la residencia permanente por medio de un patrocinio, ya sea un patrocinio de esposo o esposa o cualquier otro tipo de patrocinios, es ¿qué pasa si se rompe la relación con la persona que nos ha patrocinado?
A dicha pregunta se le pude agregar ¿qué pasa si el patrocinado se encuentra en una situación de abuso por parte del patrocinador? ¿qué pasa si la persona que ha sido patrocinada se va de casa?, sean estos la pareja patrocinada o los padres o abuelos patrocinados. En resumen, ¿Qué pasa si se rompe la relación y la persona tiene que pedir Asistencia Social?
En la columna de este día vamos a hablar acerca del patrocinio de las parejas, y la próxima semana vamos a hablar acerca del patrocinio de los padres y de los abuelos.
La respuesta inicial es que en una situación donde hay abuso, maltrato o negligencia para cubrir las necesidades básicas de la persona que fue patrocinada, el nuevo inmigrante y los niños, si los hubiere, pueden y deben salir inmediatamente de esa situación y pedir ayuda.
Cuando un residente permanente o un ciudadano canadiense hace una solicitud para traer a una esposa, esposo e hijos, tiene que firmar un contrato con el gobierno canadiense, y el contrato se firma por ambas personas, por el patrocinador y por el patrocinado, diciendo que el patrocinado se va a hacer cargo de cubrir las necesidades básicas de la persona que viene a Canadá, mientras que el patrocinado se compromete a que si en un momento dado tuviera necesidad de ayuda para cubrir sus necesidades básicas de casa, comida y medicina en caso de que esté enferma, la ayuda se la va a solicitar a su patrocinador.
Pero ahora bien, si la persona se encuentra en una situación de abuso, no se puede esperar que permanezca en esa situación ni que le pida ayuda a su patrocinador que es quien la está abusando.
El contrato que se firma con inmigración dice que el patrocinador tiene que hacerse cargo de la persona por un periodo de tres años después de que la persona llega a Canadá con su residencia permanente. En el caso donde hay niños, tiene que hacerse cargo de ellos hasta que estos cumplan 25 años de edad o durante diez años, lo que llegue primero.
Si el patrocinado se encuentra en una situación de necesidad donde no tiene trabajo y no puede cubrir sus necesidades ni la manutención de los hijos, pero se encuentra en situación de abuso, lo más recomendable es que la persona se salga inmediatamente de esa relación. Si hay abuso hay que llamar al 911, que es el número de la policía, reportar el abuso y pedirle a la misma policía de que ellos se encarguen de llevar a la persona hacia una casa de refugio para personas que se encuentran en esta situación. Una vez en estas casa de refugio, se les va a dar el tratamiento psicológico que necesitan y la ayuda en términos de a dónde ir, cómo ir, y cómo obtener el soporte financiero necesario para poder sobrevivir decentemente.
Una vez planteado esto, la pregunta que inmediatamente viene a la mente de muchas personas es si ¿puede una persona que ha sido patrocinada recibir asistencia social? La respuesta es simple: Si, si puede pedir asistencia social.
Desde el momento que hay una ruptura de la relación por las razones que hemos mencionado anteriormente, o si el patrocinador pierde su trabajo y no está en una situación económica adecuada como para poder cumplir con sus responsabilidades, entonces el patrocinado tiene derecho a asistencia social dado que Canadá no va a permitir que esta persona sufra necesidades.
¿Cuál va a ser el resultado de que una persona que ha sido patrocinada pida Asistencia Social? El efecto más importante es que el patrocinador no va a poder patrocinar a nadie más hasta el momento en que devuelva todo el dinero que Asistencia Social o ‘Welfare’ le dé a la persona patrocinada, a la cual no le cumplió su parte del contrato.
Hay que tener en cuenta que si bien el contrato es un contrato legal, y que por tanto el gobierno podría llevar al patrocinador ante los tribunales por medio de una demanda para que devuelva el dinero, esa es una situación que no ha sucedido hasta el momento en que el gobierno haya tomado este tipo de medidas.
En ese sentido, existe por lo menos un caso ante la Corte Federal donde ésta dictaminó que cuando un patrocinador rompe un patrocinio, antes de que Servicios Sociales intente recuperar el dinero o intente castigar al patrocinado por no haber cumplido con su compromiso, se debe primero investigar más allá del simple hecho de que no se cumplió con el patrocinio. Por ejemplo, se debe investigar qué fue lo que sucedió: si la persona perdió su trabajo, si se encontraba en una situación en que no podía mantener a la pareja y/o a sus hijos, etc., y entonces el patrocinador no va a ser penalizado.
Pero más allá de las consecuencias legales, lo más importante de esta columna es que las personas sepan que pueden retirarse de una situación donde están sufriendo abuso (abuso que puede ser físico, emocional o mental), que pueden recibir Asistencia Social, y lo más importante, que en este tipo de situaciones no van a perder la residencia permanente.
Es decir, el patrocinador no tiene ningún derecho sobre la persona patrocinada, lo único que tiene es la responsabilidad de cubrirle las necesidades básicas, por lo tanto no puede quitarle el pasaporte, no puede quitarle los documentos, y mucho menos puede amenazarle con hacerle deportar.
Debe quedar claro que una persona común no puede hacer deportar a nadie, y que si en un dado caso sucede que esta personas reporta a alguien ante el Departamento de Inmigración, esta entidad lo que va a hacer es iniciar una investigación antes de hacer cualquier otra cosa, por lo que nadie se debe dejar intimidar ante posibles amenazas de un patrocinador.
Diario el Popular – Toronto | canadaenlasamericas.com
Mario Gualy Méndez, es el Director de CANADA EN LAS AMÉRICAS.