Montreal: una Metrópolis Moderna
Viajar a Montreal es entrar de pleno en una metrópolis moderna y abierta a los tiempos que corren. Se desprende un ambiente especial, fruto de su cruce de culturas y forma parte de los sitios que no puedes dejar de ver.
Montreal es la metrópolis de Québec, un centro muy importante de desarrollo del comercio, la industria, la cultura, las finanzas y los negocios internos.
Y es que parece que se lo puedes pedir todo a Montreal, porque sin lugar a dudas te lo dará. Acogió la Exposición Universal en 1967, los Juegos Olímpicos de 1976 y los Outgames gays mundiales de 2006.
Se trata de una isla, una de las 17 regiones administrativas de Québec, la segunda aglomeración internacional de idioma francés, de hecho un 52% de la población habla francés pero también cuenta con neocanadienses y anglófonos, lo que la convierte en un centro multicultural de máxima importancia.
Criada entre ríos y lagos, como por ejemplo el río de Outaouais que desemboca en el lago de Deux-Montagnes (Dos Montañas), suma un total de 266km de orillas, y eso le confiere un entorno precioso, sea en invierno cuando la nieve cubre los techos de los rascacielos, en otoño cuando sus árboles cogen un color dorado precioso o en verano cuando da gusto pasear por sus calles.
El “Vieux-Montréal” (viejo Montreal) concentra los puntos de interés del centro histórico:
el Viejo Puerto :en las orillas del río Saint-Laurent, sirve hoy en día para las actividades turísticas.
la Plaza Jacques-Cartier. En verano, solamente tienen acceso los peatones a esta plaza que desemboca en el Puerto y el Ayuntamiento. En su centro se encuentra el monumento más polémico de toda la ciudad, la columna Nelson.
el Ayuntamiento, su estilo es del segundo imperio o de Napoleón III. Como pequeña anécdota histórica, se puede contar que desde aquel balcón gritó el General De Gaulle, entonces presidente de Francia, “Viva el Québec libre” al final de su discurso.
la Plaza de Armas., un pequeño parque en cuyo centro se alza la estatua de uno de los fundadores de la ciudad: Maisonneuve.
la basílica Notre-Dame, uno de los monumentos más ricos del patrimonio religioso de la ciudad. Recibe cada año miles de visitantes, atraídos por su esplendor neogótico y sus tesoros históricos ya que posee una colección admirable de esculturas, cuadros, etc.
Y por si fuera poco, Montreal completa su abanico de oferta cultural con muchos otros sitios interesantes. Date una vuelta por el Parque Olímpico porque allí te esperan el “Insectario”, dedicado como su nombre lo indica al mundo de los insectos, el “Biodomo”, un museo moderno y laboratorio dedicado ininterrumpidamente a la ecología, el Jardín Botánico, el “Planetario”, para los amantes de la astronomía y la “Biosfera”, un museo cuyo tema es el agua.
El paisaje de Montreal combina modernidad con encanto natural, y la imagen más conocida indudablemente es la de unos rascacielos. La torre más famosa es la Plaza Ville-Marie, se encuentra encima de un centro comercial subterráneo, (la ciudad subterránea es una de las más grandes del mundo) y desde allí tienes acceso a restaurantes, tiendas. red de metros, etc… sin tener que subir a la superficie.
Hay mucho más que contar de esa preciosa ciudad, así que queridos lectores, ya nos veremos, en otro capítulo….

Mario Gualy Méndez, es el Director de CANADA EN LAS AMÉRICAS.