Los retos de Michelle Bachelet en la presidencia de Chile

Michelle 1Bachelet llegó a la presidencia de Chile por primera vez en 2006, después de haber ejercido como ministra de Sanidad, y luego Defensa, en el gobierno del mandatario Ricardo Lagos.

“Ya desde entonces tuvo un liderazgo especial, más empático con la ciudadanía” admite la nueva mandataria de los chilenos.

“El suyo no era un apoyo levantado por los partidos políticos, sino por la población, pero a la vez cumplía con un montón de requisitos de la política antigua, como la militancia política, especialización en Salud y Defensa…”, sostiene.

Esta popularidad le siguió durante su mandato, especialmente entre las clases populares chilenas, que valoraron sus políticas sociales ligadas a la infancia, a la maternidad y a la inclusión.

Decisiones como las de nombrar a un gobierno paritario, con igual número de hombres que de mujeres, sorprendieron a una clase política acostumbrada a que los cargos del gabinete se repartieran entre las fuerzas que componían las coaliciones partidistas.

A pesar de algunos momentos críticos, como las masivas protestas de estudiantes secundarios que sacudieron los primeros meses de su mandato, Michelle Bachelet terminó su gobierno con más del 80% de apoyo ciudadano.

Michelle Bachelet nace en Santiago el 29 de septiembre de 1951. Es hija del General de Brigada Aérea Alberto Bachelet y la antropóloga Ángela Jeria; es madre de Sebastián, Francisca y Sofía. Su infancia la vivió con sus padres en Quintero, Antofagasta, comuna de El Bosque, Santiago y Estados Unidos.

En 1964 regresa con su familia a Chile, terminando sus estudios secundarios como una destacada y participativa alumna del Liceo N° 1, Javiera Carrera de Santiago. En 1970, ingresa a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile e inicia su militancia en la Juventud Socialista, canalizando su opción por el servicio a los demás y su compromiso de participación para la construcción de un mejor país.

En marzo de 2000 asume como Ministra de Salud en el gobierno de Ricardo Lagos Escobar, encabezando un importante proceso de mejoramiento para reducir los tiempos de espera en la atención y sentando las bases para el inicio de la reforma a la salud chilena. En un amplio proceso participativo de Jornadas Ciudadanas y Mesas de Reforma donde se incorporaron usuarios, empresarios, técnicos, académicos, colegios profesionales, gremios de la salud se concordó y presentó el primer proyecto de ley de la Reforma, Derechos y Deberes de las Personas en Salud.

En 2002, asume como Ministra de Defensa, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia de Chile y Latinoamérica. Bajo su gestión se lograron importantes modificaciones al Servicio Militar Obligatorio, se fortaleció el rol del Ministerio y del Estado Mayor, se avanzó en la igualdad de oportunidades para las mujeres de las Fuerzas Armadas, Carabineros y Policía de Investigaciones, y se desplegó un mayor contingente de fuerzas de paz en más lugares del mundo.

En marzo de 2006, luego de obtener un amplio apoyo en las elecciones del año anterior, se convierte en la primera chilena en asumir la Presidencia de la República, dando inicio a un período de gobierno centrado en el logro de mayor equidad e inclusión social en el país.

En diciembre del 2013, Michelle Bachelet, candidata de la Nueva Mayoría –la coalición de socialistas, comunistas y democracia cristiana que sustituyó a la Concertación- derrotó a su rival, la conservadora Evelyn Matthei, con el 62,15% de los votos.

“El triunfo de hoy no es personal (…) es un sueño colectivo que triunfa”, dijo Bachelet en su primer discurso de agradecimiento antes de asumir su segundo mandato a partir de marzo del 2014.

En este nuevo periodo como mandataria de los Chilenos le esperan muchos retos que tendrá que sortear para cumplirle al país con un nuevo programa que recogió algunos de los principales reclamos de los movimientos sociales que se manifestaron durante su mandato y, especialmente, bajo el gobierno del actual presidente, Sebastián Piñera.

El principal reclamo, el de una reforma radical del sistema educativo, se concretó en una propuesta de educación pública, gratuita y de calidad, aplaudida por los líderes del movimiento estudiantil.

Algunos de ellos, como Camila Vallejo o Karol Cariola, se sumaron a su proyecto con candidaturas al Congreso.

“Tuvo la capacidad de leer de manera muy correcta lo que estaba sucediendo en la sociedad chilena. Quizás fue la distancia que le impuso estar en Nueva York”, explica a BBC Mundo el sociólogo Manuel Garretón, profesor de la Universidad de Chile.

“Leyó que el país ha cambiado y en ese sentido ella puede cristalizar el pedido de cambio: la demanda por una nueva constitución, por una reforma impositiva y una reforma educativa. La misma agenda del movimiento estudiantil”, añade.

Además de proponer un nuevo sistema educativo, una reforma fiscal para acabar con la desigualdad en el país, y una nueva constitución, Bachelet incorporó a su programa algunos reclamos de otros movimientos sociales, desde aquellos de la comunidad gay a los de indígenas y medioambientalistas.

Ahora asegura estar abierta a debatir una nueva legislación sobre el aborto que lo despenalice en ciertos supuestos, dialogar sobre la opción de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo o buscar solución al conflicto mapuche sin aplicar la ley antiterrorista, como hizo en su mandato.

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