La izquierda llega al poder en México con Andrés Manuel López Obrador

Por: Mario Gualy Méndez

Pocos dudaban de que esta vez, en su tercer intento, Andrés Manuel López Obrador fuera a hacerse con la presidencia de México.

Montreal, julio 2 de 2018.- Andrés Manuel López Obrador, sí, AMLO, será presidente de México. Por primera vez, un político curtido como líder social, que mira hacia la izquierda, gobernará el país de habla hispana más grande del mundo, la segunda economía de América Latina, el vecino del sur de la gran potencia universal. Según el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral, logró entre el 53% y 53,8% de los votos, por delante de Ricardo Anaya (22%-22,8%) y José Antonio Meade (15,7%-16,3%). Más claro: López Obrador es el presidente con mayor respaldo de la historia de México. No hizo falta, en cualquier caso, esperar a tener resultados oficiales. Tras conocerse las encuestas de salida, sus dos rivales, reconocieron la derrota y felicitaron al ganador. México no solo ha elegido presidente, también un futuro distinto. La victoria supone un tsunami político. Morena, el partido de López Obrador, gobernará también la Ciudad de México y obtiene el poder en varias gobernaciones. Si hace 18 años el país decidió poner fin a la hegemonía del PRI después de 70 años, ahora exige una transición, un cambio de régimen tras dos décadas de alternancia entre los partidos tradicionales.

El triunfo de López Obrador es la constatación de que el país exige a gritos un cambio. El hartazgo y el enojo con el sistema actual han podido más que cualquier otro factor. México le brinda la oportunidad a quien se lo había denegado en dos ocasiones. A los 64 años, el líder de Morena promete una transformación a la altura de la Independencia, la Reforma y la Revolución. A partir de ahora ya las grandilocuentes propuestas deberán ser aterrizadas. López Obrador deberá concretar cómo acabará con la corrupción más allá de la honestidad que promulga y tendrá que definir un plan para reducir los niveles de violencia.

“Será una noche memorable. Una mayoría importante de ciudadanos ha decidido comenzar la cuarta transformación de México”, afirmó el presidente electo, quien agradeció a quienes votaron por él y que “le dieron la oportunidad al cambio”.

López obrador llamó a la reconciliación y aseguró una estricta lucha contra la corrupción. “No les fallaré. No voy a decepcionarles, no voy a traicionar al pueblo. Quiero pasar a la historia como un buen presidente de México”, afirmó.

“Los cambios serán profundos, pero se darán con apego al orden legal establecido. Habrá libertad empresarial, libertad de expresión, de asociación y de creencias”, dijo durante su primer discurso.

López Obrador también se comprometió ante sus seguidores a conducir una transición en paz. “Nos vamos a poner de acuerdo para que el país siga en marcha, sin crisis de ninguna índole”, dijo, y anunció que el próximo martes se reunirá con el presidente Enrique Peña Nieto en el Palacio Nacional.

El triunfo de este domingo sella 12 años de campaña: la de 2018 era su tercera candidatura presidencial consecutiva y esta vez las encuestas lo daban como ganador desde el inicio de la precampaña, en noviembre pasado.

Mucho antes de que las autoridades electorales hicieran el anuncio, los tres adversarios de López Obrador reconocieron su triunfo y sus seguidores comenzaron a celebrar.

El gran perdedor de la jornada fue el oficialismo, representado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI): su candidato, José Antonio Meade, solo sumó 16% sufragios y cargó con el castigo a los escándalos de corrupción y la violencia desatada en el mandato de Enrique Peña Nieto.

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