Encuentran graves fallas en el proceso de revisión de las detenciones por motivos migratorios en Canadá

Por: Vilma Filici

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Vilma Filici, es una reconocida especialista en asesorías de Inmigración Canadá con más de 30 años de experiencia. A través de Canadá en las Américas, Filici escribirá artículos de actualidad en el tema de Inmigración Canadá. Si usted desea comunicarse con ella puede hacerlo al correo: filici@filici.com

 

TORONTO, Julio 25 de 2018.-  Las personas que se encuentran en Canadá como residentes permanentes, o que son ciudadanos extranjeros, pueden ser detenidas por la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) por motivos migratorios, a la espera de que comparezcan ante la División de Inmigración (ID) de la Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá (IRB) para revisar sus casos. En el año 2017, 3.557 personas fueron detenidas por inmigración en Canadá.

Una persona puede ser detenida si el Oficial de la CBSA tiene motivos razonables para creer que es poco probable que esta comparezca para una examinación, audiencia o expulsión; es un peligro para el público; o si el agente tiene motivos razonables para sospechar que la persona es inadmisible en Canadá por razones de seguridad, por violar los derechos humanos o internacionales, por hechos graves de delincuencia, por crimen organizado o por si como ciudadano extranjero no ha podido establecer su identidad.

La persona en cuestión puede ser detenida y retenida en un centro de detención de inmigración de mínima seguridad o en un centro correccional provincial.

Pero una persona no puede permanecer detenida e incomunicada en Canadá, hay un proceso que debe seguirse. Dentro de las 48 horas de la detención, la División de Inmigración revisará los motivos de la detención y se llevará a cabo una revisión de la detención de acuerdo con el proceso del tribunal de IRB. La responsabilidad recae en la persona detenida para demostrarle al asesor del Ministro para la CBSA por qué debería ser liberado. El Miembro que preside escucha a las dos partes y decide si la persona debe ser liberada o no.

Si la persona se mantiene detenida, se realiza otra revisión dentro de los siete días siguientes. Si la detención continúa después de la segunda audiencia, se realizan audiencias adicionales al menos una vez cada 30 días mientras la persona permanezca detenida, pero esta puede solicitar una revisión en cualquier momento si hay nuevos hechos que presentar.

Aunque existe un proceso para estos casos, el sistema de detención no está exento de fallas. Es muy punitivo y necesita revisión. En septiembre del 2017, el entonces Presidente de la Junta de Inmigración y Refugiados (IRB) ordenó un informe de auditoría externa para examinar las audiencias y las decisiones tomadas en las revisiones de detención, donde las personas fueron detenidas durante 100 días o más. El objetivo era ver si las revisiones de detención en Canadá siguen el proceso o la imparcialidad y cumplen con la Carta de Derechos y Libertades.

El auditor llevó a cabo un estudio de más de 300 audiencias de revisión de detención durante un período de siete meses, con el enfoque principal de la realización de las audiencias, y si las audiencias cumplían con los estándares de equidad y las decisiones reflejaban las pruebas y presentaciones de las partes presentes.

En el año 2017 se llevaron a cabo 11,061 audiencias de revisión de detención en Canadá, y casi el 60% resultaron en continuación de la detención.

En promedio, una persona en Canadá está detenida durante 1.7 meses. El informe encontró que, en los años 2016 y 2017, el 87% de las personas detenidas fueron liberadas dentro de los 90 días.

El estudio encontró también que en muchas audiencias hubo diferencias notables entre las expectativas de los tribunales y la práctica llevada a cabo por la División de Inmigración.

Las audiencias realizadas para los casos en que las personas fueron detenidas por un período excesivo tuvieron los mayores problemas con respecto a las expectativas judiciales. En estos casos, la persona no estuvo representada en casi todas las audiencias y finalmente dejó de presentarse debido a la frustración y la falta de fe en el proceso.

La División de Inmigración es una de las pocas autoridades donde los funcionarios públicos tienen el poder de detener a las personas, donde los funcionarios civiles ocupan puestos de personal permanente y donde actúan como adjudicadores únicos. La mayoría de los Miembros que toman decisiones no son abogados y, aunque pueden ser excelentes jueces de tribunales, sería útil que contaran con capacitación legal y experiencia en el sector justicia.

Dado el estándar actual de práctica con las revisiones de detención, se sugiere que se contraten más abogados en estos puestos. Se sugiere que los Miembros tengan experiencia en diversidad de género, raza / etnia y capacidad / discapacidad. Lo que también se necesita es un enfoque más colaborativo para la toma de decisiones para producir mejores decisiones con menos errores e inconsistencias.

El informe encontró que cuanto más tiempo estuvo detenida una persona, más probable era que hubiera problemas con el proceso, el cual no cumplía con las expectativas. Hubo muchos problemas, como confiar en gran medida en las notas de la CBSA y la responsabilidad puesta en las personas detenidas que a menudo no estaban representadas.

Las personas detenidas sin representación tuvieron dificultades para participar en sus audiencias. Tenían que confiar en su memoria de lo que ocurrió en las audiencias previas, ya que no había disponibles copias de las audiencias anteriores. El lenguaje utilizado en las audiencias también fue difícil de entender para los detenidos.

Muchas de las audiencias revisadas mostraron que el juzgador trataba a la persona detenida con respeto, pero a veces este no era el caso y la persona no recibía el trato adecuado o no participaba en el proceso.

Las personas detenidas con problemas de salud mental también tenían sus propios desafíos que creaban barreras adicionales.

A menudo las personas detenidas no fueron liberadas debido a un historial de haber presentado una solicitud de refugio o una solicitud de PRRA, algo que es contrario a la política pública y contraria al buen sentido. El temor es que la persona pasara a la clandestinidad cuando fuera liberada.

El informe sugiere que se realicen algunos cambios en el proceso para beneficiar a las personas detenidas y para que haya mayor responsabilidad a nombre de la División de Inmigración y la CBSA.

Se recomienda además que la División de Inmigración revise inmediatamente los casos en que las personas han estado detenidas por períodos excesivos.

La investigación encargada ha encontrado muchos defectos en nuestro sistema de detención en Canadá. Al descubrir los defectos, se recomendaron cambios muy necesarios. Esperemos que las recomendaciones generen un proceso más justo para los ciudadanos extranjeros y residentes permanentes detenidos en Canadá.

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