El mundo alarmado por incendios en la Amazonía

Las alarmas se han disparado en todo el mundo por la importancia medioambiental del que es considerado como el mayor pulmón vegetal del planeta.

Cuando se dice que arde la Amazonia todos somos conscientes de que el problema es grave y con repercusiones mundiales pero, ¿hasta qué punto? ¿qué es lo que realmente arde en los incendios que se ceban especialmente con la jungla brasileña y boliviana?

Esta selva virgen supone un 25% del territorio sudamericano, compartido por ocho países. Posee las mayores reservas de agua dulce del planeta, es el hogar de cientos de miles de especies de plantas, animales e insectos; el de 34 millones de habitantes y 420 tribus indígenas con 86 lenguas diferentes. El 20% de este territorio ya ha sido arrasado por el hombre.

Estas son algunas claves de un paraíso ecológico que, en parte, está en llamas por causas no aclaradas, pero vinculadas a la sequía, la emergencia climática y la deforestación provocada por el ser humano, aunque según el presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, algunas ONG pudieran haber provocado el desastre.

Es la mayor floresta tropical del mundo y representa poco más de la mitad del bosque húmedo que existe en el planeta, que junto con las plantas marinas es clave para la generación de oxígeno.

Se extiende sobre 7,4 millones de kilómetros cuadrados, que son equivalentes al 5% de la superficie total de la Tierra y a casi el 25% del continente americano. Un 60% de ese territorio está en suelo brasileño.

La Amazonía es compartida por Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela. Esos ochos países son miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), organismo intergubernamental fundado en 1995 sobre la base de acuerdos firmados en 1978.

Aunque promociona diversos planes de cooperación y protección del medioambiente, la OTCA ha perdido fuerza con los años y se muestra inoperante ante crisis como las desatadas ahora por los incendios.

La región atesora casi el 20% de las reservas de agua dulce del planeta, un recurso que, según la ONU, puede ser motivo de «guerras» durante el Siglo XXI. Según la Unesco, el planeta puede tener un déficit hídrico del 40% en 2030 si no cambia el actual modelo de consumo y preservación.

Arde ante los ojos atónitos e impotentes del planeta

La Amazonía brasileña arde ante los ojos atónitos e impotentes del planeta. Se trata de una de las peores oleadas de incendios de la historia. Desde el 1 de enero de 2019, Brasil ha contabilizado más de 74.000 focos de fuego, lo que supone un aumento del 84 % con respecto al mismo periodo del año anterior. Son datos del Programa de Incendios del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) en Brasil, que contabiliza estos fenómenos desde 2013.

El 56,2 % de los focos están localizados en la Amazonía, con el estado de Mato Grosso a la cabeza. Estas cifras revelan un incremento del 60 % con respecto a la media de los últimos tres años. Entre los expertos hay unanimidad sobre la causa por la que la selva tropical arde con tanta virulencia: el aumento de la deforestación. Según el centro de investigación Imazon, en julio de 2019 la destrucción de las masas forestales creció un 66 %. Ya el INPE, que usa otra metodología, apuntó a un alza del 276 % en el mismo mes.

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