Cambio de constitución en Venezuela preocupa al gobierno de Canadá

Bandera de Canada

El anuncio hecho en las últimas horas por el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que se encargará en los próximos meses de redactar una nueva Constitución a la medida del régimen, provocó reacciones de varios gobiernos de América Latina, entre ellos Canadá.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció esta semana un proceso para crear una nueva Constitución, en el que los legisladores no saldrán de votación universal, sino que serán designados por sectores populares.

Convoco al poder constituyente originario para que la clase obrera y el pueblo en un proceso nacional constituyente convoque a una Asamblea Nacional Constituyente”, dijo Maduro en un mitin con obreros en Caracas al cumplirse un mes de protestas opositoras que exigen su salida del poder.

Explicó que la nueva Asamblea Nacional Constituyente estará conformada por “constituyentistas” electos por voto popular, por el pueblo y no por los partidos políticos, para “fortalecer la constitución pionera, la sabia, la bolivariana de 1999” que fue impulsada por Hugo Chávez cuando llegó al poder.

Maduro precisó que serán electos unos 500 representantes, “unos 200, 250 electos por la base de la clase obrera, de las comunas, de las misiones, de los indígenas”.

El resto de los legisladores serán designados por los municipios.

Dijo que quiere que las llamadas misiones o programas sociales, organizadas y que reciben apoyos sociales del chavismo, se integren a la Carta Magna.

El Presidente dijo que la convocatoria busca lograr la paz, para vencer el golpe de Estado y para perfeccionar el sistema económico, social y político del pueblo”.

Después del anuncio, en la noche del pasado martes, en el Palacio Presidencial de Miraflores, Maduro firmó el decreto con el que convoca a la Asamblea Constituyente.

Mientras el anuncio desde Miraflores recibía toda clase de críticas y el rechazo de la oposición en Venezuela y de la comunidad internacional, en Canadá la ministra de Relaciones Exteriores de Chrystia Freeland, se pronunció de inmediato a la convocatoria del presidente venezolano Nicolás Maduro a una Asamblea Constituyente comunal.

Freeland se pronunció vía Twitter, aseverando que “Canadá está muy preocupado por la decisión del presidente Maduro de reescribir la Constitución de Venezuela. Pedimos al gobierno que respete a la oposición”.

Canadá sigue entonces pronunciándose en torno a la crisis que vive el país petrolero, que va más allá de una crisis económica y política, sino también social e institucional, sin dejar de mencionar la grave falta de medicamentos y alimentos que ha generado una crisis humanitaria.

El país norteamericano ha sido enfático en sus más recientes pronunciamientos ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y fue, de hecho, su representante ante la organización, Jennifer Loten, quien presentó un documento el pasado 23 de marzo exigiendo diálogo y liberación de los presos políticos, que terminó siendo una declaración aprobada por Canadá y otros 13 países.

Canadá también se pronunció en voz de su canciller luego de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela dictara sentencias que suspendieron los poderes legislativos de la Asamblea Nacional democráticamente electa. La decisión fue parcialmente revertida a los pocos días.

 

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